Joaquín Toro, especialista en gestión de riesgo de desastres, explica tres lecciones para que las empresas puedan proveer servicios continuos en momentos de crisis o emergencia.

En momentos de crisis es importante priorizar a la fuerza laboral para que responda de manera segura y eficiente a las necesidades inmediatas de continuidad de servicios, afirma Joaquín Toro, especialista en gestión de riesgo de desastres.

Actualmente, el COVID-19 ya ha cobrado más de 6.400 víctimas fatales y se registran más 180.000 casos de contagio en 159 países. Ante la crisis las industrias deben implementar medidas que salvaguarden su existencia, la estabilidad de los empleados y conserven el funcionamiento de la economía.

Toro, en su blog para el Grupo Banco Mundial, explica tres lecciones para proveer servicios continuos en las empresas a pesar de los momentos de emergencia:

  1. Sistemas apropiados para que la fuerza laboral trabaje desde sus casas: lo más importante para proveer servicios es asegurarse que la fuerza laboral se sienta segura. Para ello, debe existir un sistema que otorgue la posibilidad de trabajar desde sus casas. Este sistema debe tener en cuenta tanto opciones de permisos y horarios flexibles, como sistemas de seguridad que permitan realizar su trabajo desde un lugar que no sea la oficina.
  2. Infraestructura física adecuada para permitir el trabajo crítico: La fuerza laboral debe contar con el equipamiento necesario para acceder a sistemas y programas informáticos de manera segura y confiable. La inversión en computadoras y tecnología adecuada debe ser una prioridad para dar respuesta a las necesidades de manera remota. Otra consideración importante es el espacio físico que se necesita fuera de la oficina para que un empleado realice su trabajo.
  3. Fuerza laboral formada y lista para realizar el trabajo propio y de otrosAnte una situación de emergencia, la fuerza laboral debe estar preparada para realizar, no solo su trabajo, sino contar con un plan para cubrir a sus compañeros que no estarían en condiciones de hacerlo.  Idealmente deberían tener un plan de respuesta y apoyo para estar listos en casos como este.

De igual forma, Toro señaló que ha habido importantes avances en la preparación de emergencias y desastres y que las prácticas van por buen camino.

Sin embargo, ratificó que “es en momentos como este, cuando hay que aprovechar la disposición y atención de los gobernantes y de la población para promover los cambios de políticas y mejorar planes y procesos que permitan fortalecer la resiliencia tanto de la población en sus lugares de trabajo como en la sociedad”.

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