Bogotá & Cundinamarca cerró el primer semestre con la reactivación de las actividades edificadoras, residencial, estas en medio de un año atípico y donde la actividad se vio afectada por la coyuntura generada por el COVID-19, que paralizo las obras por un tiempo y con una progresiva reanudación de los proyectos, apoyados en protocolos de bioseguridad y la normativa vigente para el sector.

Para el primer semestre los indicadores líderes registraron ajustes sin embargo el mercado sorprendió de manera positiva frente a los escenarios proyectados, llegando a las 15.330 unidades y en Cundinamarca a 11.446, con ajustes en términos anuales de -2,5% y -24,9% respectivamente, según las cifras del Departamento de Estudios Económicos e Información Camacol B&C, con base en Coordenada Urbana.

“La importancia que tiene la reactivación económica a partir de la construcción es la capacidad de permear diferentes sectores e incluso en la mano de obra, ahí es donde necesitamos que llegue el empleo y estas cifras dan un mensaje positivo para la región” puntualizó Alejandro Callejas, gerente de Camacol B&C.

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