A estas alturas del año es importante que los dueños de las ferreterías empiecen a pensar en el cierre y balance de 2019, si es que no lo han hecho ya. De esta evaluación dependerá que 2020 tenga un norte y sea exitoso desde el inicio.

Este análisis varía en tiempo y profundidad de acuerdo con aspectos específicos de su negocio, pero para todos los casos existen unos parámetros transversales que no pueden quedar por fuera. Hernando Ortíz, de la firma de servicios empresariales Auren, señala algunos consejos a tener en cuenta para un cierre de año exitoso sobre tres importantes aspectos:

Financiero:

  • Evaluar los resultados y el flujo de caja: es importante revisar en detalle en qué se gastó durante todo el año, cómo se reflejó en las finanzas, su utilidad y cuánto quedó. De igual manera, cuáles fueron los ingresos y de dónde provinieron.
  •  Cerrar lo antes posible: se aconseja no aplazar el momento de hacer el cierre financiero. Lo ideal es que máximo para mediados de enero esté listo.
  • Plan de compras 2020: muchas ferreterías cometen el error de actuar por inercia y esperar a que llegue el año siguiente para decidir sobre la marcha cuál será su plan de acción. Es fundamental que sea con base en los resultados del cierre financiero que se diseñe un plan de de gastos e inversiones para el siguiente periodo.

Operativo:

  • Cierre de cuentas laborales: estás deben estar listas entre mediados de noviembre y enero 30.
  • Hacer evaluación de inventarios: se debe revisar que las unidades físicas con las que se cuenta coincidan con los reportes, y analizar cuáles son los saldos con los que se cierra el año y cuál va a ser el plan de acción a seguir sobre estos: descuentos, promociones y venta en combo, etc.
  • Limpieza: aunque parece un tema menor, el desorden se puede convertir en un impedimento para lograr nuevas metas. Por eso es fundamental que dedique el tiempo necesario para hacer limpieza del establecimiento, de los puestos de trabajo, bodegas y oficinas. Así mismo, aproveche para deshacerse de todo lo que sobre y no esté cumpliendo ninguna función en su negocio.

Impuestos:

Tal vez este es uno de los aspectos más importantes, pero que muchos comerciantes tienden a dejar para el final, lo que les genera un gran dolor de cabeza. La organización de la declaración de impuestos se debe hacer a principio del año: desde el próximo enero debe estar haciendo la de 2020.

Por último, Ortíz recomienda definir desde ya las metas que tiene para 2020, así como un plan de acción claro para alcanzarlas. Si un negocio empieza el año sabiendo dónde quiere acabarlo, sus posibilidades de consolidarse se incrementan notablemente.