La incertidumbre económica internacional, el desempleo y la irrupción en las cadenas de suministro globales y en actividades de producción son algunos de los factores que influyen en los precios.

A pesar de que en países como Colombia se estableció una lista para controlar los precios de la canasta básica familiar, con el fin de evitar la especulación y el acaparamiento, productos como los ferreteros quedan por fuera de la regla en medio del COVID-19, que se sigue expandiendo en el mundo, sujetos a las dinámicas del mercado.

“El COVID-19 ha significado una disrupción en las cadenas globales de valor. Una porción considerable de los insumos ferreteros y para construcción son importados (principalmente desde Asia), por lo cual algunos de estos podrían estar enfrentando alzas en los precios en el corto plazo”, afirma, en diálogo con revista Fierros, el analista económico Juan Sebastián Joya.

Precisamente es de tener en cuenta las fluctuaciones del mercado: el dólar ha registrado alzas históricas en Colombia, superando los $ 4.000 pesos colombianos. “La devaluación del peso frente al dólar estaría encareciendo los insumos ferreteros”, agrega Joya, quien se ha desempeñado como jefe de Investigaciones Económicas en Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) y como economista en Cemex Colombia.

Pese a esto, a diferencia de otras devaluaciones de la tasa de cambio y movimientos alcistas en el dólar, el impacto no ha sido tan significativo y, en general, no ha causado ningún tipo de choque, conforme al director de Análisis y Estrategia de Casa de Bolsa, Juan David Ballén. “Como la tasa de cambio está a niveles altos, la devaluación está siendo más pequeña —como entre el 10 y el 15 %—, entonces lo que está generando es que el impacto en el precio de los bienes importados no sea tan significativo”, dijo.

En este sentido, la volatilidad precisamente juega para distintos bandos: puede hacer que los precios aumenten, a causa de la subida del dólar en bienes importados, o genera un descenso en los precios, pues la demanda se ha disminuido por desempleo o reducción de ingresos.

Un tema evidente en los últimos meses, dado que los bienes de primera necesidad, como alimentos e insumos de salud, han visto incremento en precios, mientras que los demás componentes, como los sectores de diversión, entretenimiento y el combustible (por la caída del precio del petróleo), han registrado caídas.

“Los beneficios y subsidios que ha venido generando el Gobierno y exenciones de IVA a determinados productos regulados y no regulados, entre otras decisiones, han contribuido a que la inflación caiga de manera importante”, asegura el director de Análisis y Estrategia de Casa de Bolsa, Juan David Ballén.

Volatilidad de la tasa de cambio que se podría reducir con vehículos o mecanismos financieros, como fijar la tasa de cambio. “Muchos ferreteros son precisamente importadores, entonces me parece oportuno que conozcan los mecanismos de cobertura que existen en el mercado financiero, para fijar los flujos de caja que ellos manejan y quitar la volatilidad un poco”, dice Ballén.

Por lo pronto, conforme a Joya, por el ciclo económico se prevé una baja demanda de insumos ferreteros y para construcción: “el elevado desempleo que se pronostica para los hogares (sumado a una elevada carga de deuda de los mismos) estarán traduciéndose en menor demanda de insumos para construcción y remodelaciones”.

¿Qué están haciendo los ferreteros?

Las medidas tomadas para contrarrestar la propagación del virus han impactado los negocios, al cambiar las estrategias de operación, tanto en la atención a clientes, como en el manejo de inventario; empezando por aquellas ferreterías que se adaptaron a la tendencia digital, con ventas online, o aquellas que están implementando protocolos de bioseguridad para abrir al público.

“El almacén durante la cuarentena cerró y se abría para necesidades muy puntuales, pero nosotros tenemos algo de negocio electrónico (página web y Mercado Libre) y ese no paró. También atendimos algunas actividades dentro de las excepciones, como los hospitales locales, que estaban adecuándose para una eventual avalancha, entonces fuimos proveedores de ese mejoramiento y preparación”, manifiesta el gerente de Ferretería Máster, Rodrigo Cuadros.

Una ferretería, con presencia en Buga, Palmira y Tuluá, que ha aplicado las diferentes medidas, según afirmó el gerente, tras el anuncio del Gobierno Nacional para la reactivación, tales como termómetros para registrar a las personas que ingresan, desinfección a la entrada del local, gel antibacterial, lavamanos portátiles y control del aforo de personas al interior de las tiendas, a través de la atención en el exterior de la ferretería, en ambiente ventilado.

Esto, como apenas una arista del panorama, pero ¿y el manejo económico? Las variaciones en los costos, a raíz del COVID-19, pueden significar la reducción de rentabilidad para los negocios, pues, en caso de aumento de los precios, las ventas pueden disminuir o, por otro lado, mantener los precios, pero con margen de ganancias bajos. De tal modo que, en cualquiera de los dos escenarios, los ferreteros deben tomar partido, para hacerle frente a la situación.

“Las importaciones han estado afectadas por el dólar, entonces a medida que el dólar sube y el peso se devalúa, los productos tienen que reliquidarse”, afirma el gerente Cuadros. Por tanto, han realizado ofertas especiales para incentivar la rotación del inventario.

En adelante, la recomendación de este ejecutivo es trabajar con precios de reposición, una medida que busca aumentar el valor de un bien adquirido anteriormente (registrado en el inventario), para equilibrarlo con los precios de mercado actual. En palabras de Cuadros, “la norma que debería regir a todos los comerciantes es trabajar con precios de reposición, o sea, si algo se compró a 80 pesos, pero la reposición es a 100, uno debe liquidar eso a 100, porque sino, el capital de trabajo se empieza a menguar y no se tendrá dinero para reponer ese inventario”, precisa.

Así, la situación actual amerita adaptarse a las dinámicas realistas y, a su vez, primar el hecho de que esta crisis no será permanente, por lo que, la esperanza, para ferreteros como Cuadros, es que en el país reactive los sectores jalonadores de la economía. “La riqueza se genera a través de la circulación del dinero y si la gente no circula el dinero entonces la pobreza sí se va a aumentar dramáticamente, entonces esperemos que el Gobierno tenga el suficiente capital reservado para el estímulo”, puntualiza.

Entre tanto, se prevé que la moneda de referencia mundial, el dólar, siga la misma dinámica hasta ahora, de acuerdo con el ejecutivo de Casa de Bolsa. “Se trata de ser conscientes que hay una elevada probabilidad que la tasa de cambio vuelva a niveles de los cuatro mil pesos, o sea, todavía no estamos en un ciclo de debilidad del dólar y eso se debe principalmente a una recesión económica global, pero esperamos superar todo lo del COVID-19 e iniciar un nuevo ciclo económico, en el cual, precisamente se genere venta de activos refugio”.

Los analistas económicos coinciden en que la situación es temporal y el consumo y los precios se estabilizarán, junto a la recuperación de la economía nacional. “Se debe tener presente que la situación actual es temporal, pues se irán restableciendo progresivamente las cadenas globales de valor. Por lo pronto, los ferreteros deberían acudir, si es posible, a la oferta nacional, que por estos días podría ser comparativamente menos costosa”, concluye Joya.

Por: Meredith Peñuela Rojas, periodista de revista Fierros.

Para leer este y otros artículos enfocados en la reactivación de las ferreterías, no se pierda la edición 86 de Revista Fierros.