Cuando una empresa desea culminar un contrato invocando una justa causa, la Corte Suprema de Justicia sostiene que debe existir una “inmediatez, temporaneidad o tempestividad en la misma, lo que se traduce en un evitar que el paso del tiempo desdibuje la gravedad alegada de la conducta o la causalidad entre ella y la decisión de empleador”.

Derechos laborales

Esto quiere decir que el plazo razonable para realizar un despido por justa causa por parte del empleador es apenas unos días, pero nunca se debe dejar transcurrir semanas y mucho menos, meses. A menos de que se demuestre que el caso exigió una investigación dilatada para justificar el despido.

Ya que si se demora más tiempo de lo establecido, se puede dar a entender que la falta fue perdonada u olvidada. Entonces, para que la empresa no brinde mensajes equívocos es fundamental ser muy claro en este tipo de situaciones.

Por eso, es necesario tener en cuenta que la terminación del contrato de trabajo por justa causa debe ser explícita y concreta. Ya que como dice la norma, si el empleador no lo despide inmediatamente o dentro de un plazo razonable se puede entender, en sana lógica, que absolvió, perdonó, condonó o dispensó la presunta falta.

Además, en el caso de que el despido no se haga a tiempo, “es el empleador quien debe exponer las razones por las cuales no provocó inmediatamente a la falta del trabajador el despido, y éstas (…) debe acreditarlas en el respectivo proceso, de modo que, de no hacerlo, emerge indubitable que no fue esa la verdadera motivación de su proceder, tornándose injusto el despido y haciéndose en consecuencia acreedor a la condigna condena contemplada para esos efectos por el legislador, en nuestro caso el artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo”.

De esta manera, si la empresa no brinda un aviso y un tiempo estipulado al empleado para abandonar la empresa, el trabajador tiene la posibilidad de demandar y obtener una indemnización por despido injusto. Por eso, tenga en cuenta esto para no tener problemas con la ley y para que no pierda dinero o credibilidad en su empresa.

Información tomada de: El Espectador