El acero aporta el 14% del PIB Industrial y el 3% del PIB Nacional. Además, emplea a más de 70 mil personas. Ciudades como Barranquilla, Bogotá, Medellín y Cali consumen 63% de acero. Por su parte, Bogotá, aporta al consumo del acero entre el 21% y el 25%.

Actualmente, se está enfrentando una mejoría del sector en general. Sin embargo, el año 2017 fue un año complicado, lleno de grandes retos para la industria, expertos aseguran que no veían el sector tan complicado desde el año 1998, en el que Colombia enfrentó grandes problemas financieros y de orden público.

Durante el año en mención, el índice de confianza del consumidor estuvo en mínimos históricos. Esa fue la constante durante todo el año, de hecho hasta septiembre estaba en un -10%. Cuando no hay confianza del consumidor, no hay consumo de vivienda, ni de vehículos, ni de productos que llevan acero.

Se evidencia, en ese orden de ideas, cómo el consumo de un año para otro cae cerca de cien mil toneladas. De 2016 a 2017 pasa de 3.6 a 3.5 millones de toneladas, es una caída considerable que se espera recuperar durante el 2018.

 

¿Qué pasa con el acero de contrabando en el país?

Según Andrés Ramírez, Director Ejecutivo de la Cámara Colombiana del Acero (CAMACERO), la problemática de Contrabando va muy de la mano con el tema de las normas, pues el acero contrabandeado no cumple las normas colombianas.

Estas normas incluyen el reglamento técnico de barras, que es el 1513; y el reglamento técnico de mallas electro soldadas, que es el 0277, el cual está vigilado por la Superintendencia de Industria y Comercio.

El reglamento técnico 1513 exige que en la etiqueta se evidencien:

  • País de origen
  • Nombre o logotipo del fabricante
  • Número de designación (diámetro)
  • Tipo de acero (Debe ser “W”, lo cual significa que es sismo resistente)
  • Grado

 

Requisitos de etiquetado Gerdau Diaco 1 2

 

 

 

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En el 2017 se enfrentó el ingreso de casi 30 mil toneladas de acero laminado en caliente de contrabando, que hizo un hueco en las finanzas de las empresas del sector.

Es clave que los empresarios del sector le exijan a sus proveedores de materiales que cumplan con todas las normas que están establecidas y que, además, el acero que les venden tenga trazabilidad, sea legal y haya sido importado de forma correcta.