Conozca los pasos y claves para asesorar correctamente a sus clientes en la preparación de superficies y sacar el máximo provecho de los recubrimientos.

Lograr la satisfacción del cliente con el producto adquirido, es sin duda una meta principal para el ferretero, pues que el producto cumpla con su objetivo tanto a corto como a largo plazo, puede asegurar la recompra.

Para esto, una de las mejores estrategias que puede aplicar el ferretero es, además de vender productos de buena calidad, asesorar al público sobre su modo correcto de uso; pues una mala aplicación puede disminuir parcial o completamente su funcionalidad.

Respecto al cubrimiento de una superficie resulta clave para el comprador, sobre todo para el aficionado o consumidor final, una explicación sobre el papel que juega una buena preparación sobre la funcionalidad de los recubrimientos, los acabados y el mantenimiento de dicha superficie.

Es así que el ferretero debe tener una serie de conocimientos básicos en este sentido, sobre todo teniendo en cuenta que, tal como lo afirman los expertos de Pintuco en uno de los artículos publicados en su página web, hasta en un 70% depende el desempeño de un recubrimiento de la preparación previa de la superficie.

La buena asesoría, inicia por indagar qué tipo de proyecto va a realizar el cliente. Para esto es importante que le pregunte qué tipo de superficie va a intervenir, si desea pintar o lograr algún tipo de acabado específico, en qué estado se encuentra la superficie y de qué material es. Con esta información inicial, podará aportar una buena guía al comprador.

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En este sentido, lo primero que debe saber el ferretero es explicar con claridad la importancia de una correcta preparación. Sandra Villegas Uribe, Gerente de Producto de Mapei, asegura que mientras logre eliminarse impurezas, imperfecciones, materiales extraños y cualquier otro tipo de sustancia que pueda intervenir en la adherencia del acabado, se prolonga su apariencia y estado, garantizando menor frecuencia de mantenimientos.

“Para optimizar los sistemas de recubrimiento tipo pinturas, es importante tener en cuenta que debe verse todo como un sistema, el cual consta de un material de base tipo estuco que debe seleccionarse de acuerdo con el ambiente de aplicación, el material o sustrato donde este va a quedar y tener una serie de capas sucesivas hasta lograr un espesor resistente y un aspecto agradable de acuerdo con las expectativas del acabado al que se quiera llegar”, resalta la experta.

Así mismo, de acuerdo con un artículo publicado en la Revista Construcción y Tecnología, del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto, A.C., la clave para lograr la buena adherencia de los recubrimientos, radica en que la superficie esté completamente limpia y sin humedades. “La superficie debe también ser lo bastante áspera para establecer una buena adherencia mecánica. Si no está apropiadamente preparada, es posible que el recubrimiento se separe del concreto, desperdiciando tanto tiempo como dinero”.

Estos, sin contar con las implicaciones que puede tener en términos de mantenimiento. Al aplicar un recubrimiento sobre una superficie que no ha sido correctamente preparada, es probable que en muy poco tiempo se deba volver a intervenir nuevamente, lo que implica gasto de recursos, insumos y tiempo. Pero además, puede deteriorar estructuralmente la superficie, generando serios daños a mediano y largo plazo.

Es importante tener en cuenta que existen múltiples superficies, y dependiendo de sus materiales y características varía el proceso. Pueden ser de concreto, madera, metales, etc. Ahora bien, hay unas generalidades que señala la Revista Construcción y Tecnología, que se deberían tener en cuenta para la intervención de cualquier superficie:

  • Inspección preliminar: identificar el estado de la superficie, suciedades, productos aplicados previamente, estado de adherencia, entre otros, y realizar una prueba de humedad. “Pruebe la existencia de polvo limpiando la superficie con un trapo oscuro. Si hay polvo en el trapo, entonces el área está demasiado polvosa y debe limpiarse nuevamente. Salpique agua en la superficie seca. Si la superficie está libre de aceite y polvo, el agua se esparcirá inmediatamente en vez de formar pequeñas gotas. Si se forman pequeñas gotas, entonces la superficie es demasiado aceitosa o polvosa para la aplicación del recubrimiento. Si se usó ácido u otras soluciones químicas para limpiar la superficie, utilice papel pH para determinar la acidez en la superficie de concreto”, asegura la publicación especializada.
  • Limpieza de la superficie: es importante quitar cualquier cosa o agente que esté sobre la superficie, para lo que se puede limpiar con agua, aire, barrer o raspar.
  • Reparación: se deben rellenar los huecos y las irregularidades, aplanar las protuberancias y adecuar bordes, lo cual se puede hacer con una lija o cepillo.
  • Superficies antiguas: para superficies viejas o que ya han sido intervenidas previamente, resulta de gran importancia eliminar los rastros de pintura, pegantes, estucos u otros materiales antiguos, lo cual se puede hacer con lija o cepillo. Así mismo, para superficies que tienen humedades, la recomendación es limpiar con alguna solución que elimine el moho, dejar secar y aplicar sellador.

Cuando estamos pensando en la preparación de superficies metálicas, es importante tener en cuenta otros factores. Al respecto, señala Pinturas Super en un artículo publicado en su página web: “es importante cuidar aquellas rejas, puertas, vallas, pérgolas, entre otros objetos en exteriores que sufren las consecuencias de los cambios del clima, y con el paso del tiempo se van deteriorando y mostrando signos de corrosión. Ante esto, la mejor manera de proteger y mantener estos elementos es mediante la preparación y pintado de metales lo cual, a su vez, hará que luzcan como nuevos”.

En este sentido, resaltan que lo primero es quitar todos los restos de pintura que se encuentren en la superficie, para lo que se puede usar un cepillo de alambre o removedor. Posteriormente si es un metal oxidado se requerirá, utilizar indumentaria que proteja, retirar el óxido con una lija o con un removedor y aplicar un inhibidor de corrosión. Si el metal no está oxidado, es importante retirar cualquier grasa con varsol o thiner y limpiar.

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Tenga en cuenta que existen metales como el aluminio, que requieren la aplicación de sustratos especiales para protección y mejor adhesión de la pintura.

Luego de esta preparación para la superficie metálica, y llegado el momento de aplicar el recubrimiento, Pinturas Super recomienda: “utilizar esmaltes sintéticos los cuales cuentan con un acabado mate o brillante y están fabricados para ofrecer una alta resistencia a la intemperie, y a su vez protege las superficies”.

Igualmente, aconsejan que la pintura sea aplicada uniformemente, así como “utilizar una brocha y evitar crear una primera capa muy gruesa. Luego esperar que la primera capa se seque por completo para aplicar después una segunda capa que ayudará a la superficie a verse mucho más uniforme”.

Los productos necesarios para preparar superficies

Teniendo en cuenta los pasos a seguir para la preparación de las superficies, se requiere una serie de insumos que el ferretero debería ofrecer a sus clientes.

Sandra Villegas de Mapei, señala algunos de los productos que serán necesario para este proceso:

  • Estucos: que permitan hacer toda la transición entre el sustrato y el acabado final.
  • Materiales impermeables que resistan los rayos U.V. y las condiciones de intemperie que tienen diferentes grados de severidad dependiendo del área geográfica donde se encuentren.
  • Para áreas internas, se debe seleccionar materiales que permitan hacer limpiezas frecuentes sin que esto les genere deterioro, que mantengan la estabilidad en el color.
  • En el caso de fachadas, dependiendo de cuál sea el sustrato, la recomendación es usar estucos acrílicos, recubrimientos acrílicos impermeables de acabado liso o con textura.
  • En el caso de ladrillo a la vista, se recomienda el uso de detergentes y limpiadores que no afecten el material de base y recubrimientos hidrorepelentes.

Adicionalmente, existen otros productos que pueden complementar este proceso como: desengrasantes o disolventes, trapos húmedos, escobillas y lijas, recogedores, espátulas, detergentes y desinfectantes, entre otros.

OPINÓMETRO

  • Juan David Duque, asesor técnico de SupermastickPR

“Todo producto que se desarrolle para aplicar sobre una superficie ha sido evaluado bajo ciertas condiciones específicas intentando abarcar la mayoría de variables o casos posibles en una situación real. Sin embargo, a lo largo de un proceso constructivo, tareas como el mezclado de polvos, el corte de materiales o elementos adicionales que se le aplican a los sustratos como, por ejemplo, desmoldantes ácidos o aceites son condiciones que alteran completamente las condiciones normales en las que fue evaluado y certificado el producto de acabado.

Estas variables son imposibles de abarcar en su totalidad para ofrecer una garantía de que el producto funcione bajo estas condiciones. Por esta razón, la mejor manera de garantizar que el producto de acabado funcione perfectamente al ser aplicado, es realizando una buena limpieza de la superficie con la cual se elimine cualquier material extraño o material suelto que pueda afectar su adherencia”.

  • Sandra Villegas Uribe, gerente de Producto de Mapei

“Para que el ferretero cuente con un amplio portafolio de soluciones requeridas para este tipo de sistemas, Mapei recomienda tener disponible Pasta Drywall para preparación de superficies en sistemas livianos o convencionales, dado que esta reemplaza el estuco acrílico interior; contar con pinturas de vinilo de uso interior tipo 1 y tipo 2 como Súper Lavable (T1) Bronco, Cubriente (T2) Bronco, para fachadas el uso de Estuco Acrílico Exterior, Bronco Fachada y Broncotex; tener disponible adhesivos cerámicos como Keraflex Maxi S1, que es un adhesivo cerámico deformable que puede ser usado en sistemas livianos y Mapeset como adhesivo cerámico para piso y pared en sistemas convencionales, como complemento para el emboquillado, tener disponible el Keracolor FF; Mapelastic Smart como impermeabilizante flexible que puede ser usado sobre cualquier sustrato; para el tratamiento de juntas de construcción, dependiendo de si son rígidas o flexibles, tener disponibles Kerapoxy CQ o Mapeflex PU40 respectivamente”.

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