Generar cambios trascendentales y aplicar nuevas ideas dentro de cualquier negocio, es una tarea compleja. Sin embargo, este es un proceso que debe transitar cualquier empresa que desee sobrevivir, siempre teniendo en cuenta que innovar es más un trabajo de disciplina que de suerte.

Con el fin de conocer un poco más sobre el tema, Fierros entrevistó a Daniel Jiménez, coordinador de proyectos de la Andi, quien ha venido trabajando en el proyecto ‘Innovación más país’. Esto fue lo que nos dijo:

¿Por qué le diría a los ferreteros que independientemente del tamaño de su negocio es una necesidad innovar?

Una empresa de cualquier sector crece gracias a lo que sus productos y servicios actuales le permiten, al mercado con el que cuenta, a su modelo de negocio, a sus procesos, entre otros. La única forma de cerrar la brecha entre el nivel de crecimiento que presenta y sus expectativas, es con innovación. Esto solo se logra con nuevos productos, servicios, mercados atendidos, modelo de negocio, o procesos que le permitan ser mucho más eficiente.
De modo que, ¿por qué es importante? Porque solo puedes cerrar tus brechas de crecimiento si te atreves a encontrar nuevas formas de crearle valor a los clientes.

¿Cuál es la forma en que puede innovar una ferretería?

Depende, hay muchísimas posibilidades. De entrada, no solo en ferretería sino en general para los sectores que se encargan de distribuir, lo más importante es enfocarse en el servicio y en el modelo de negocio.

En una ferretería se puede cambiar el modelo de negocio y enfocarse en la asesoría para la reparación. Muchas de las más grandes están innovando en la experiencia de compra del usuario, a partir de factores como la implementación de métodos de pago mucho más eficientes. Otra de las estrategias más claras, que de entrada no es lo más innovador, pero a la que claramente se debe migrar, es al marketing online para ventas por canales diferenciados. El usuario cada vez tiene menos tiempo para acercarse y comprar, hacer la fila, etc. Por lo que la utilización de canales virtuales le permite a la empresa una omnipresencia con la que no contaba.

Para estos casos, lo más importante es concentrarse en el usuario: ¿qué tipo de cliente tengo? Si soy una ferretería muy pequeña o tradicional de barrio, que tiene un público objetivo que no es el más digitalizado, de pronto esta no sea la prioridad; pero entonces se puede pensar en servicios pos venta, en hacer acompañamiento y en todo lo que tenga que ver con la experiencia del usuario.

¿Qué tan fuerte es la tendencia a la innovación en las ferreterías colombianas?

No se puede hacer una generalización. Lo que sí se puede decir es que no solo las ferreterías sino muchas empresas colombianas son negocios familiares, y actualmente estamos en un momento de relevo generacional importante, en que los millennials, están empezando a asumir la dirección de los negocios, lo que brinda grandes oportunidades en modernización. Es fundamental que los negocios en esos relevos generacionales den paso a las nuevas ideas y las dejen entrar en la organización, de una manera estructurada y en línea con la estrategia.
Innovar no puede verse como un chispazo de creatividad o de suerte, sino que tiene que obedecer a una estrategia consciente. Este es un proceso que tiene mucho menos que ver con la creatividad de lo que la gente suele pensar; es más un ejercicio de disciplina.

Cuéntenos un poco más sobre el taller de innovación que dictó en la VII versión de Expo Fierros 2019

Este fue un taller corto, enfocado en la implementación de un sistema de gestión de innovación. El proceso tiene un mensaje claro, la importancia de innovar para el usuario y la necesidad de gestionar la innovación en la empresa de manera disciplinada.

Para empezar a innovar es necesario:

  1. Conocer que cada empresa es capaz de lograrlo y de crear cosas nuevas. Muchas veces los ferretero y los empresarios de sectores tradicionales tienden al pesimismo sobre su posibilidad de crear, pues consideran que no tiene mucho que hacer diferente y que sus procesos ya están inventados. El gran mensaje ahí es: sí puedes.
  2. Hay que saber que en muchos casos las cosas no salen bien en el primer intento, pero arriesgarse es la única forma de llegar a una versión mucho más refinada. De modo que es importante dejar de prepararse y lanzarse con pruebas sencillas que le permitan validar qué tan buena esa una nueva idea, y con base en esas retroalimentaciones, empezar a evolucionar. Innovar es un proceso de prueba y error.

Durante el taller fuimos dando pequeños ejemplos en que los ferreteros pueden ir creando nuevo valor para sus clientes. Entonces en primer lugar pensamos en quién era el público objetivo de cada negocio, pero no en cuanto a edad, color de piel o estrato socioeconómico, sino en qué historia tiene detrás: cuál es la historia del albañil que va a compra insumos para una casa. Tal vez estaría dispuesto a pagar por más asesorías, o a pagar una mensualidad con la cual puede acceder a muchas herramientas. Entender esa historia te permite encontrar la oportunidad de innovación.

En este taller mezclo muchas metodologías, pero la idea principal debe ser entender que los usuarios pagan por los trabajos que tu les resuelves, entendiendo esos trabajos como lo que deben hacer para saltar la barrera que les impide llegar a su objetivo. Entonces si el objetivo es compartir más tiempo con sus hijos, por ejemplo, la barrera es el tiempo y el ferretero puede encontrar alguna forma de disminuirlo.

Este taller hace parte de un proyecto de la Andi que se llama ‘Innovación más país’, al que casualmente han llegado ferreteros, principalmente del sur de Colombia. Lo más interesante ha sido ver que lejos de haber diferencias abismales entre sectores, el problema de las empresas suele ser el mismo: las dificultades para abordar la innovación. Es un tema de cómo desde el liderazgo se le da la oportunidad a las nuevas ideas y se crean las condiciones para que sea seguro crear.