La evolución en el comercio ferretero es constante y el cambio más notorio se da con la llegada de la generación millennial al mercado.

Por ser exigentes y apegados a las redes sociales, los millennials piensan mucho antes decidirse por comprar. Para cautivarlos como clientes es necesario mantener un ritmo constante en innovación y creatividad, precios competitivos y la integración de escenarios virtuales y reales.

En años anteriores, los clientes de una ferretería eran profesionales y aprendices, el conocimiento se pasaba de generación en generación. Cuando el consumidor particular necesitaba reparar una instalación eléctrica o de plomería recurría a un profesional (plomero, albañil, herrero, carpintero, etcétera), y cuando se trataba de comprar herramienta iban a la ferretería y preguntaban al dueño qué herramienta necesitaban para realizar un trabajo de reparación en su casa. Hoy, las cosas son distintas y esto ha sido, en gran medida, gracias a que el desarrollo de tecnologías digitales avanza a pasos agigantados.

Esta generación ejerce un consumo informado, consulta tutoriales para informarse sobre cómo se hacen los más diversos trabajos de reparación y mantenimiento en los hogares, y a la hora de realizar una compra toman el tiempo que sea necesario para garantizar que escogen la mejor oferta, eso sí, una vez tomada la decisión de compra desean que la adquisición del producto sea la correcta.

Ante esta tendencia, para mantener sus números debe realizar publicidad por distintos medios frecuentados por esta generación, pensando siempre en la visión moderna de su cliente, qué es lo que quiere ver y comprar y que esté acorde con las necesidades especificas del entorno en el cual va a dar uso a su compra.

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