Aunque en medio de la pandemia por el COVID-19 son muy importante los elementos de protección personal, es fundamental también garantizar la seguridad psicológica de los empleados.

Para fomentar la seguridad emocional en la ferretería, a medida de que se empiezan a reabrir las puertas de los negocios, los dueños de empresas alrededor del mundo están invirtiendo en máscaras faciales, gel antibacterial, tapetes de desinfección, etc, para asegurarse de que los empleados se sientan seguros, tanto en el lugar de trabajo como cerca de los clientes.

Esto luego de que se conocieran varios casos en donde los empleados han denunciado sentirse vulnerables en medio de la pandemia, por ejemplo, en un almacen de Amazón, ubicado en Nueva York, algunos trabajadores demandaron a esta compañía al considerar que no contaban con la protección suficiente para llevar a cabo su trabajo sin el riesgo de contraer COVID-19.

Ante esta preocupación una de las estrategias que se pueden poner en marcha son la comunicación y capacitación para que los empleados conozcan bien las medidas tomadas en el negocio para reducir estos riesgos. Además al conocer el punto de vista de los empleados, se podrán concertar estrategias que cuiden y beneficies a todos: tanto como a trabajadores como a clientes.

Explicar las razones de las nuevas políticas de seguridad, puede ayudar a los empleados a entender y conocer las medidas tomadas por la empresa, además ser conscientes del esfuerzo que se hace con el fin de cuidar de su salud.

Entender y llevar a cabo estas nuevas prácticas de seguridad hará sentir a los empleados más seguros en el entorno laboral. Al tener un manual de procedimiento claro para saber cómo manejar la distancia con los clientes, como controlar aforo dentro del negocio y otros aspectos hacen que los trabajadores se sientas respaldados por una hoja de ruta.

Por otro lado, mantenerse actualizado sobre las pautas locales y nacionales sobre las medidas respecto al coronavirus genera que a pesar del cambio constante de regulaciones, el negocio cumpla con los requisitos día a día y los tenga claros para su funcionamiento.

De igual forma se deben establecer conversaciones abiertas con los empleados sobre pautas y el uso de EPP, aspectos sobre los cuáles se debe ser sensible y escuchar a los trabajadores para saber cuáles son los elementos de su preferencia no solo para su seguridad, sino también para la comodidad en el área de trabajo.

Adicionalmente debe ser claro en que la prioridad es la salud y la seguridad de la comunidad, explicando los beneficios de las nuevas normas empleadas en la ferretería.

Además llevar un seguimiento de los procedimientos y los factores de riesgo diarios a los que se lleguen a someter a los empleados ayuda a establecer nuevas normas y hojas de ruta en casos específicos.