La caída en ventas de los locales ferreteros a partir de la declaración de la pandemia, así como su cierre debido a la cuarentena, han puesto a los ferreteros en una compleja situación ante la falta de ingresos.

En este sentido, el pago del arriendo de los locales es una preocupación compartida por varios empresarios del sector. Sobre todo teniendo en cuenta que aún no se ha decretado nada sobre auxilios respecto a los arriendos de locales comerciales, pese a las medidas establecidas de congelamiento de cánones y prohibición de desalojo en vivienda.

A continuación le damos algunas recomendaciones para manejar el tema:

1. Tenga en cuenta que su arrendatario no es ajeno a la crisis. Seguramente también ha visto golpeadas sus finanzas y entiende que sencillamente la plata no le alcanza este mes. De modo que, antes que nada, trate de negociar con él. Seguramente podrán llegar a un acuerdo fácilmente.

2. Si no tiene dinero para pagar el arriendo, proponga al arrendatario condonar una parte de la deuda a partir de un acuerdo que le sea benéfico. Por ejemplo, un incremento en el canon luego de la crisis o incluso extender la vigencia del contrato.

3. Proponga a su arrendatario pactar una disminución temporal del canon, y retribución luego de la crisis. Aunque esto represente un impacto para el bolsillo del propietario, es preferible y le significará menores pérdidas que quedar con un local desocupado en medio de la crisis.

4. En caso de que su arrendatario sea todavía más abierto, puede incluso proponerle suspender el pago por uno o dos meses, y diferir dichos pagos en los meses siguientes a la crisis.

5. Si definitivamente no logra llegar a un acuerdo de este tipo, solicite un préstamo a una entidad financiera, que le permitirá comprar tiempo para cubrir su obligación.

6. En caso de que ninguna de estas opciones funcione y deba terminar el contrato de arrendamiento, procure que este proceso se dé en los mejores términos de ambas partes y de esta forma no deba cumplir con ningún tipo de penalización.

En cualquier caso, la recomendación es primero, contar con asesoría legal, y segundo, negociar. Exponga con sinceridad a su arrendatario cuál es su situación y comprométase a cumplir los términos del acuerdo al que lleguen. Ojo, es recomendable que todo esto quede sobre el papel para que haya mayor claridad y tranquilidad para ambas partes.