Utilizando de mejor manera las zonas de su negocio podrá incrementar las ventas y su rentabilidad.

Todo establecimiento comercial está dividido por zonas calientes y frías. Las calientes son aquellas de mayor tránsito, por las que el cliente tiene que pasar de cualquier manera, como la entrada o el corredor principal, y donde los productos expuestos están a simple vista del visitante, y por lo tanto captan su atención. Por otro lado, las zonas frías, son aquellas en las que el tráfico es bastante más bajo y por lo tanto los productos tienen una menor exposición, de modo que deben ser buscados por el cliente.

Saber identificar dichas zonas en su ferretería resulta fundamental, pues del modo en que logre realizar una distribución asertiva de sus productos, sabiendo cruzar la variable de rotación con el nivel de exposición de los productos, dependerá en muy buena medida el ritmo de las ventas del establecimiento.

Mientras que en las zonas frías se deberían ubicar los productos de primera necesidad, que el cliente va a buscar, en las zonas calientes se debe pensar en la compra por impulso, de modo que se deben ubicar en ellas los productos que pueden complementar la compra de aquellos de primera necesidad.

Pero además, es importante tener en cuenta que mientras que aquellos productos de primera necesidad en una ferretería como pueden ser el cemento y las pinturas, no necesitan demasiada promoción para ser comprados, pues la gente normalmente ya lo conoce y sabe lo que va a buscar, los productos complementarios como los aditivos, además de estar en las zonas calientes, requieren de una exposición mucho más clara.

A continuación algunas recomendaciones para aprovechar las zonas calientes de su ferretería:

1. Utilice ayudas visuales como videos explicativos o carteles que puedan resaltar esas características únicas de los productos menos demandados, de modo que logre convencer al cliente que de adquirirlos.

2. Permita que los clientes interactúen con los productos: así no sean los más atractivos, en la medida en que el comprador pueda conocerlos de primera mano, tendrá muchos más argumentos para comprar.

3.Utilice herramientas de iluminación para llamar la atención de los clientes, así como todo tipo de insumos que generen una vitrina llamativa.

4. Apalanque la venta de los productos de menor rotación haciendo combos con productos más vendidos; así, aunque el cliente no necesite un determinado producto, al encontrarlo a un precio competitivo, tendrá mayor interés.