El sector automotriz es cada vez más atractivo para los ferreteros, debido a la complementariedad que puede presentar con respecto a las herramientas tradicionales.

Diversificar el portafolio es el nuevo reto de las ferreterías colombianas, pero esto no siempre es una tarea fácil, y, de hecho, implica el desarrollo de una estrategia adecuada para no perder el foco del negocio hipermercados farmacéuticos, en los que además de remedios encontramos todo tipo de productos de belleza e incluso comida, lo que no solo ha aumentado sus ventas sino que ha ampliado su público objetivo.

Al evaluar en modo en que las ferreterías, por sus características específicas podrían ampliar su portafolio, el segmento automotriz se destaca como una excelente solución.

¿Por qué? Principalmente debido a su cercanía al cliente y la facilidad de ofrecer un portafolio complementario. Pero además, habría que sumar que a pesar de apuntar a otro segmento, está muy relacionado con el concepto de reparación, el cual resulta transversal para el área de ferretería
tradicional.

Para Pierre Triviño, gerente de Proveedora de Eléctricos, negocio en el que desde hace varios años se comercializa de manera bastante exitosa un completo portafolio en materia automotriz, al ser el mercado de las ferreterías tan competitivo, incursionar en otros segmentos como el automotriz genera grandes expectativas y nuevas oportunidades de trabajo.

La clave está en la conveniencia.
Mientras un almacén de pinturas solo se dedica a los productos primarios (barnices, fondos, masillas), la ferretería puede ofrecer referencias complementarias, tanto para el negocio automotor en sí mismo como para suplir necesidades adicionales de un taller.

Diversificar el portafolio es el nuevo reto de las ferreterías colombianas; pero esto no siempre es una tarea fácil y, de hecho, implica el desarrollo de una estrategia adecuada para no perder el foco del negocio.

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