El modo en que una ferretería realiza la adquisición de su inventario, desde la selección de los proveedores hasta los métodos de pago, es un proceso absolutamente determinante para la salud del negocio. Es así que, acá le dejamos algunos de esos errores en que se puede caer al realizar este proceso, para que esté muy pendiente de evitarlos:

Exceso de inventario:

Comprar grandes cantidades por un precio más bajo o promociones (sin contar con la demanda y la rotación), aunque en primera medida parece atractivo, en la mayoría de los casos termina en falta de retorno de la inversión y un encarte por el exceso de inventario. Esto no quiere decir que siempre deba rechazar las grandes promociones; debe escoger aquellas de las que está seguro que saldrá un ahorro y no un mayor costo.

Encargar de las compras al empleado incorrecto:

Muchas veces, por falta de tiempo o de personal, se cae en el error de poner a cualquier miembro de la ferretería, incluso a alguien que tiene poco conocimiento, a seleccionar los productos que se va a comprar. Es muy importante que esta tarea la desarrolle el líder del área de compras, o quien tenga un conocimiento muy exacto sobre la relación entre la rotación de inventario, demanda y compras, pues de lo contario va a ser una mala inversión.

Tener procesos ineficientes y negarse a sistematizarlos:

Son muchos ferreteros los que siguen llevando de forma manual el control de la rotación de inventario, lo cual hace bastante compleja la tarea y mucho menos exacta. Actualmente existen todo tipo de herramientas para sistematizar estos procesos y agilizarlos, en línea con la dinámica de compra de los clientes, y que además son muy accesibles para cualquier tipo de ferretería.

No tener en cuenta la estacionalidad del mercado:

Sin duda, existen productos que se mueven de la misma forma todo el año, y otros que presentan picos en ciertas temporadas; por ejemplo las pinturas en el fin de año. De modo que no tomar este factor en cuenta y comprar sin evaluarlo, puede hacerlo quedar corto de inventario necesario en una temporada de alta demanda, o quedar con stock reposado.

Basar la elección del proveedor solo en los precios:

Para nadie es un secreto que lo barato sale caro. Pero sobre todo cuando hablamos, por ejemplo, de materiales de construcción, elegir una marca poco conocida o de la que no se tienen referencias, solo porque ofrece precios muy competitivos, puede llevarlo a poner en riesgo al cliente y a generar una muy mala impresión en su público objetivo. Igualmente, esto puede implicar riesgos como caer en comprar productos piratas o de contrabando, que perjudicarán mucho su negocio.

No tener una buena planificación:

Hacer las compras sin establecer unas fechas clave, y basarse simplemente en que lleguen los proveedores a ofrecerle productos, es un gran error y puede generar un desequilibrio en los indicadores de rotación y los presupuestos para la compra de inventario. Este es un proceso que debe estar estandarizado