Julián Russi Díaz gerente de Marketing Centro y Sudamérica de Kardex Remstar

Julián Russi Díaz, gerente de Marketing Centro y Sudamérica de Kardex Remstar

Julián Russi Díaz, gerente de Marketing Centro y Sudamérica de Kardex Remstar, empresa experta en sistemas automáticos de almacenamiento y picking, realizó una reflexión acerca de las estrategias que puede aplicar las ferreterías para optimizar su proceso de gestión de inventarios.

El Covid-19 ha impactado la intralogística de una manera nunca antes vista. Las empresas se han visto forzadas a modificar sus operaciones, garantizando la seguridad de sus colaboradores, a la vez que desarrollan nuevas formas de mantener la productividad.

Este escenario es especialmente crítico para el sector ferretero, el cual se enfrenta a una nueva realidad en la que llevar una medición precisa del inventario se hace vital, ya que cualquier error los sumerge en una serie de reprocesos que terminan afectando el bolsillo del negocio. Ante esta situación, se presentan diversas oportunidades de mejora que incluyen: acelerar el despacho de pedidos, optimizar el desempeño de los colaboradores, mejorar la precisión del picking y hacer uso de la tecnología.

Dentro del desarrollo de estas oportunidades, la tecnología se presenta como un aliado al momento de procurar el balance entre la satisfacción del cliente y la rentabilidad, algo cada día más esquivo. A través de la tecnología, se maximiza la posibilidad de lograr el ‘pedido perfecto’, el cual se define como aquel que es entregado a tiempo, cumple con la promesa de valor y se encuentra en condiciones óptimas. Un ejemplo de tecnología que favorece el alcance de este objetivo es la llamada automatización.

La automatización comprende aquellos sistemas de almacenamiento y picking diseñados para mejorar los procesos de preparación de pedidos. Algunos ejemplos de sistemas automáticos incluyen los carruseles horizontales, verticales y sistemas de elevación vertical, los cuales optimizan los procesos manuales y permiten aumentar un ingresos como consecuencia de una mayor accesibilidad al inventario, mejor aprovechamiento del espacio, ahorro de tiempo y mayor ergonomía.

Junto a la implementación de los sistemas automatizados, encontramos el uso de software. Ya sea dentro de un centro de distribución, un almacén de repuestos y herramientas o una bodega, el software presenta las siguientes ventajas estratégicas:

  • Recepción y reabastecimiento: determinar cómo y dónde ubicar el inventario entrante depende de varios factores, incluyendo la frecuencia de rotación y el tipo de producto. La mayoría de operaciones giran alrededor de los elementos de mayor rotación, los cuales suelen comprender un máximo del 20% del inventario, dejando por fuera el 80% restante libre para ser optimizado y organizado por lotes, los cuales permiten determinar la mejor ubicación para cada elemento, ya sea dentro de una bodega, estantería tradicional o un sistema automatizado. Gracias a esto, se pueden ubicar los productos de media rotación en las áreas más accesibles, mientras que aquellos de baja o bajísima rotación se almacenarán en áreas más alejadas.
  • Precisión de picking: para garantizar que el producto correcto sea recolectado, los sistemas automatizados se pueden equipar con diversos equipos de validación. Algunos ejemplos incluyen los escáneres de códigos de barras vinculados al software de gestión de inventario, el cual verifica que el producto es el mismo requerido en la orden. Otros sistemas incluyen los sistemas Pick-To-Light, apuntadores LED y sistemas Color Pick.
  • Trazabilidad: en aquellas operaciones que requieren un control estricto del inventario, el software permite potencializar la capacidad de rastreo y seguimiento. Este conserva un registro del producto, la fecha en que fue recolectado, el operador que realizó el picking y el pedido del cual hace parte. En caso de presentarse algún error en el pedido, el software permite rastrear el origen del producto y determinar la solución.

Así, la industria ferretera tiene hoy ante sí la oportunidad de dar un gran salto tecnológico. Al implementar soluciones soportadas por el principio de ‘el producto a la persona’, los operarios podrán permanecer en sus puestos de trabajo, reduciendo los tiempos de desplazamiento, garantizando el distanciamiento social y teniendo todos los productos a un botón de distancia.