Hernando Ortiz Solano, socio de Consultoría de la firma internacional de auditoría y consultoría AUREN, (presente en Colombia desde el año 2015), hizo un análisis sobre aquellos factores que deben tener en cuenta los ferreteros en Colombia para 2018.

A pesar de que el negocio ferretero aporta a la economía el equivalente al 2% del PIB nacional, la situación mantenida en 2017, y sobre todo en el segundo semestre, fue baja debido a la caída en los índices de ventas. En este contexto, los presupuestos y estrategias de negocios para el año 2018, deben tener en cuenta, los siguientes aspectos:

  • En cuanto a la coyuntura económica, los pronósticos indican que el PIB estará por el 2,0%
  • Las tasas de desempleo estarán sobre el 8% y el dólar estará en el 2018 fluctuando entre los $3.000 y $3.200.
  • La tasa financiera DTF podría mantenerse en el 5% en promedio y el IPC sobre el 6%.

Teniendo en cuenta que 2017 no fue muy alentador para el sector, se debe contar con una buena planeación, que contemple el desempeño de las industrias asociadas.

Estos son cálculos estimados prudentemente sobre un escenario de desarrollo económico muy estático. Tales indicadores no permiten predecir que existirá un desarrollo grande del sector, su comportamiento estará muy similar a lo sucedido en el año 2017. Esto sin tener en cuenta el efecto que las elecciones presidenciales con la aplicación de la Ley de Garantías tendrán sobre el sector.

Sobre este tema el Ministerio de Hacienda comenta que los proyectos de infraestructura como las obras de Cuarta Generación de Concesiones, no se verán afectadas porque hasta la fecha ya se han contratado 30 proyectos que suman $40 billones.

Igualmente sucederá con Invias, porque los procesos ya están adjudicados. A nuestro juicio y el de algunos constructores, los proyectos de contrato de obra pública menores en algunos municipios, perturbados por dicha ley afectarán el comercio de los pequeños ferreteros en la zonas de ejecución de estos proyectos.

Por su parte, el desarrollo del sector privado presenta características distintas al del sector público. El crecimiento de la construcción debido a la demanda de vivienda, en los últimos cuatro años se ha incrementado en 28%, y ha hecho que el negocio ferretero se consolide como uno de los motores de la industria colombiana. Las cifras tienen que crecer. La construcción podrá seguir creciendo: el déficit de vivienda en el país para la clase media y baja se mantiene en niveles altos generando una elevada demanda de suministro de materiales para construcción o la remodelación de vivienda.

Es claro que con la dinámica de los sectores público y privado, se deben buscar modelos de negocios que permitan el desarrollo del sector. Una muy buena opción en este sentido, es el desarrollo de escuelas de negocios basada en prácticas de administración financiera fundamentales como la alineación estratégica, implementación del modelo administrativo y financiero, y el mejoramiento de procesos internos e inventarios.

Igualmente, es necesario que los pequeños ferreteros trabajen en la definición de un plan comercial y mercadeo claro, y definan sus estrategias de trabajo utilizando los canales informáticos o los desarrollos de aplicaciones de servicios propios del mercado ferretero. Algunas herramientas que están a su disposición son las APPS y las redes sociales. Vale la pena resaltar que las ferreterías no se pueden quedar atrás de los cambios que la tecnología provoca en la forma de hacer negocios.

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