En Colombia, de acuerdo con el Ministerio de Vivienda, una construcción sostenible es aquella que esta en sincronía con el sitio, hace uso de energía, agua y materiales de un modo eficiente y provee confort y salud a sus usuarios. Todo esto es alcanzado gracias a un proceso de diseño consciente del clima y la ecologia del entorno donde se construye la edificación.

Es por esto que cada vez más crece la demanda de productos amigables con el medio ambiente, es decir, aquellos cuyo impacto negativo al ecosistema es mínimo, así como los riesgos específicos asociados a las personas que los utilizan.

Pero, ¿qué hace que un producto se considere ecosostenible? A continuación algunas consideraciones:

  • Consumo de energía

Materiales de bajo consumo energético en todo su ciclo vital, desde su elaboración hasta la utilización en la obra. La tierra, la grava o la arena, y otros como la madera, presentan el mejor comportamiento energético. Los plásticos y los metales -sobre todo el aluminio- tienen mayor impacto, no obstante, si bien consumen mucha energía en el proceso de fabricación, los plásticos son muy aislantes, y los metales muy resistentes.

  • Impacto sobre los ecosistemas

Materiales cuyos recursos no provienen de ecosistemas sensibles, sino que son fabricados a partir de una explotación responsable de recursos naturales, en gran medida renovables o abundantes.

  • Emisiones que generan

Optar por productos que en su proceso de fabricación, o en su aplicación, no generan gases nocivos para el medio ambiente, como las emisiones de CO2, gas considerado como de efecto invernadero, que se queda atrapado en la atmósfera y causa, entre otros, el aumento de la temperatura terrestre.

  • Comportamiento como residuo

El ciclo de un producto no finaliza en la aplicación. Al concluir su vida útil, los materiales pueden causar graves problemas ambientales. Tenga en cuenta que el impacto será menor o mayor según su destino (reciclaje, incineración, reutilización directa), y opte por aquellos que no se conviertan en basura sino que puedan ser aprovechados.


La principal recomendación es aprovisionarse de un portafolio de marcas reconocidas, que brinden seguridad y garantía frente a la certificación de productos ecosostenibles. Ejemplo de esto es FORTECEM, cuyas soluciones de cemento para la construcción necesitan menos agua en la mezcla, aprovechan subproductos de otras industrias, y se producen con menos emisiones de Co2. Si desea más información de este proveedor, diligencie el siguiente formulario.