Menu

Este sitio web utiliza cookies para optimizar navegación, adaptarse a preferencias de publicidad, realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies

ESPECIAL FIERROS: LAS SEGUNDAS GENERACIONES EN LAS FERRETERÍAS

En Colombia, generalmente las ferreterías son un negocio que pasa de generación en generación dentro de las familias. Esto se debe a que los fundadores de las compañías quieren que siga creciendo aquello por lo que han luchado toda su vida y que esto, les siga proporcionando los ingresos para vivir y la estabilidad económica a todos miembros de su familia.

Sin embargo, el miedo que tienen muchos de los propietarios de las ferreterías es que sus sucesores en el negocio, o sea sus hijos, no valoren la compañía y decidan dedicarse a otra cosa, llevando a la quiebra todo lo que construyeron. También, que los hijos no manejen el establecimiento de la misma manera como lo hacen los padres.

El cambio y la evolución forman parte del ciclo vital de las personas, las instituciones, de la sociedad y las empresas. Por eso, las necesidades, los retos y las potencialidades van mutando hacia el desarrollo que va teniendo el mundo. No se debe tener miedo al cambio que trae pasar de una generación a otra dentro de una empresa, sino mirar las oportunidades que esto conlleva.

Los primeros años de vida de una empresa familiar consisten en sobrevivir en el mercado, crecer y posicionarse. Pero, con la rápidez con la que se mueve el mundo en este momento hace que las necesidades vayan cambiando y sea importante empezar apostarle a diversificar el negocio o expandirlo geográficamente para poder ser rentable.

De ahí que con el proceso sucesorio se deba aprovechar para conseguir que la empresa entre en una nueva etapa de desarrollo organizativo, donde se pueda implementar nuevas estrategias y modelos de negocio que permitan el desarrollo de la compañía de acuerdo con las necesidades del momento.

En la evolución de la primera a la segunda generación, se produce un cambio fundamental en la estructura de la propiedad. Comenzando porque el atributo del negocio ya no puede ser de una sola persona, sino que se divide en la cantidad de hermanos que existan. A partir de allí, se reformula el sistema de gobierno de la compañía.

Lo importante de la sucesión de la empresa familiar es que tanto el predecesor como el sucesor estén alineados en los objetivos y voluntades. El primero deben estar dispuesto a ceder el control y estar convencido de que el sucesor está preparado para asumir el reto. Por otro lado, el sucesor debe estar capacitado para tomar el relevo y además, debe querer hacerlo.

De esta manera, se puede continuar con éxito la labor que empezaron los padres y fijarse nuevas metas según lo que quieren alcanzar los sucesores con su empresa.

Imagen: Pexels

También le puede interesar:

Concurso de emprendimiento impulsa nuevos modelos de construcción sostenible

El cemento, el material que está en auge en Colombia

Los techos que se imponen en 2017